24/09/2007
Kudai
Kudai: Mucho ruido, muchas nueces
La banda chilena Kudai se presentó a sala llena en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires. Aunque el sonido no ayudó, Gabriela, Bárbara, Tomás y Pablo demostraron porqué ellos son diferentes a los demás grupos teen. Cero coreografías, cero estereotipos y mucha voz, para dejar a su público más que feliz
 

Por Marijó Pérez Insúa (contacto@5track.com)

Kudai tiene todos los ingredientes para que uno vaya a su concierto con todos los preconceptos habidos y por haber sobre una banda pop adolescente. Cuatro miembros, dos varones (Pablo y Tomás), dos mujeres (Bárbara y Gabriela –la rubia y la morocha), muchos hits sonando en las radios teen más importantes, público no superior a los 20 empezando desde los 9, y un abanico de temas sobre los problemas de la adolescencia.

Sin embargo, poco de lo esperado por aquel que no sea fan de la banda se va a realizar durante la hora veinte que dura el show: las coreografías brillarán por su ausencia, la adulación constante hacia el público y al país sólo se escucharán una vez y ya cuando el show cierre, el micrófono puesto en sentido del público –para disimular que no hay voz- tampoco será un recurso repetido, los coqueteos entre ellos serán casi nulos y los cambios de ropa combinados con alguna canción solista serán igual a cero.

Kudai rompe así con todos los clichés con los que uno pueda entrar a su concierto, con un desorden pensado, así como su vestuario –típico desprolijo ¿“gótico”? que lleva horas de producción-, los cuatro tendrán participación en todas las canciones aunque serán ellas quien le den el brillo y la entonación correcta, mientras ellos hacen lo suyo, levantar el griterío, pero sin la necesidad de mover la colita, hacer el meneito, mover la pelvis, o alguna de las monadas típicas a las que son “exigidos” los cantantes pop.

También, como responsables del griterío ellos serán los encargados de bajar la adrenalina del público en tres momentos en los que cantarán en un correcto inglés. Shut Up, Crazy y Under Pressure fueron los temas que interpretaron para bajar el griterío en el que se había convertido el Gran Rex (la última canción fue especialmente dedicada a los pocos padres que había en el lugar).

La intención de los chicos es clara: mostrar que cantan. Sin embargo, son tantas las ganas que a veces hacen doler los oídos. La música, siempre muy fuerte, provocaba que por momentos tuvieran la necesidad de gritar y ese “egoísmo” de no ceder el micrófono al público se pagaba caro.

Sin embargo, por el contrario de lo que se pueda pensar, aunque la interacción con el público fuera a cuenta gotas, la gente nunca se desentendió del concierto, cantó, coreó y gritó cada estrofa de cada canción, con la posibilidad de recitarlas de memoria porque apenas y hay variación de lo que se escucha en el cd.

A las 22, en un pack de tres canciones, una enérgica Lourdes Fernández teloneó el show de los chicos. Mucho alegría y mucha voz, sirvieron para que la argentina levantara la temperatura de un ansioso Gran Rex. (Ver video aquí)

Ya, a las 22.30 iniciaron su presentación en Buenos Aires. Quiero, Vuelo, Tal vez y Okey fueron las primeras canciones que interpretaron. Carteles, banderas, remeras, ositos y cartitas volaron hacia el escenario como misiles desde la platea. Todas las cosas, una a una, fueron levantadas por Tomás –quien entre canción y canción seguía recogiendo elementos del piso-, mientras que Pablo (el más flojito en voz de los 4) sería el anfitrión y presentador de la noche, tomando por momentos la guitarra y abandonando el canto (decisión que se agradecia).

Ya no quiero más, Shut Up, Lejos de la ciudad y Tú (canción que presentaron como su nuevo corte difusión) siguieron en el orden. De fondo, en la única pantalla gigante, podía verse una cámara que enfocaba hacia el público y con la que los varones jugaban muy de vez en cuando –suficiente como para que el griterío fuera ensordecedor.

Ya nada queda, What´s Going On, 15 años, Ven, Llévame, Under Pressure cerraron un show. Dejando para el bis a Quiero Escapar y Sin Despertar

A pesar de que el sonido acopló en innumerable cantidad de veces ninguna de las caras que salía del Gran Rex parecía haberse dado cuenta. Quizá desde la parte superior del teatro vendría alguna crítica ya que una sola vez hicieron referencia a ese sector de la sala, pero tampoco sería muy intensa.

Sin dudas, la diferencia entre este y la mayoría de los productos teen que circulan hoy día es que el grupo chileno canta afinadito –dato no menor- y además, no están acompañados del típico marketing invasivo. Kudai cumple con creces lo que sus fans esperan de ellos y por eso no necesitan ni una gran escenografía ni de todos los artilugios que disimulen sus voces, sin embargo, todavía les falta crecer en los escénico, el despliegue sobre el escenario es casi nulo, más bien estáticos es que se los ve, y la participación de la gente también queda opacada. Será cuestión de tiempo, porque no hay dudas de que Kudai no es una banda adolescente más y que tiene potencial para desarrollar, y mucho.

MOMENTOS DEL CONCIERTO - EXCLUSIVOS 5TRACK.

TAL VEZ





ESCAPAR





LLEVAME

Link
Comentarios
Dejá tu comentario Acá

 
 
     
 
5 TRACK|AGENDA|ARTISTAS|NOTICIAS|DISCOS, DVDS, LIBROS|CONTACTO


DISEÑO WEB & HOSTING
DOSMENTES.COM